El ritmo actual se está convirtiendo en un peligro, donde las oportunidades se están volviendo limitadas; por ende esto nos está llevando a un hoyo muy profundo, del cual será complicado salir.
Actualmente hablamos del cuidado al medio ambiente, la explotación, drogadicción, seguridad, la familia y otros temas. Si nos ponemos a pensar muchas veces somos autores de dichos problemas, usualmente criticamos esperando que el otro lo solucione.
Es muy complicado no entrar a dicho abismo, pues la empatía se ha disminuido en gran medida, cada vez nos estamos volviendo parte de este ritmo, sin querer.
Será acaso que es necesario luchar contra los nuestros para lograr vivir, quizás nos estamos inclinando por los medios de tener dinero fácil o simplemente la lucha de poder y reconocimiento social. Será justo llegar a este punto donde el otro no importa, solo por llegar a donde quiero y sobre todo, realmente vale la pena el sufrimiento del otro, solo por obtener dinero, reconocimiento o placer.
En varias ocasiones mencionan que el hombre es menos empático o sensible al medio que lo rodea, sin embargo estamos viviendo otra realidad; donde las mismas mujeres están entrando en este mundo de la insensibilidad y maltrato.
Por ejemplo el día 22 de julio en ciudad Juárez detienen a 1030 personas (500 hombres y 530 mujeres) por presunta responsabilidad de delitos de explotación sexual y trata de personas. Lamentablemente de estas 1030 personas saldrán en libertad, ya sea por falta de pruebas o simplemente corrupción y volverán donde se encontraban.
Este solo es un ejemplo de la baja empatía; para mí, una de las principales causas de varios problemas. Claro no es la única causa, ni la determinante. Pero si nos ayudaría como humanos y sociedad.
Es aquí donde nos tenemos que detener a reflexionar…
· Estoy dispuesto a dañar a otros solo para obtener lo que deseo
· Últimamente que he hecho para ayudar a un semejante
· Yo creo que estamos viviendo esto debido a…
· Voy a cambiar…